Kung Fu para los niños

Kung Fu para los niños

El arte marcial tradicional chino conocido como Kung Fu aporta muchos beneficios, ya que se basa en unos principios filosóficos, como la no violencia, el autocontrol y la paz interior, que le hacen diferente a otros sistemas de lucha.

A nivel emocional, equilibra y armoniza. A nivel físico, ejercita y aumenta la fuerza de todos los huesos, músculos y tendones del cuerpo; agilidad; resistencia; elongación; fluidez en los movimientos; capacidad respiratoria; irrigación de sangre a todos los órganos y músculos, lo cual (entre otras cosas) permite un mejor funcionamiento cardíaco, renal, y digestivo.

A Nivel Mental: Intelectual: Aumenta y desarrolla su potencial intelectual mediante el ejercicio de la atención y concentración en una tarea, de aprender secuencias de movimientos, imitar, memorizar, diferenciar, discernir, ordenar, clasificar, imaginar, crear y razonar.

Desarrollo Psicomotriz y Sistema Nervioso Central: Mejora: reflejos, lateralidad, coordinación y equilibrio, velocidad de transmisión de información desde el SNC hasta los diferentes músculos y miembros y contribuye a la formación de nuevos recorridos nerviosos. Disminuye Hiperkinesia (si la hubiere) y regula el sueño.

Autoestima y auto consciencia: Desarrolla la autoestima y el autoconcepto, que son elementos básicos en la formación de los niños para que haya una mente sana. El niño, mediante el aprendizaje y la práctica irá dando cuenta de sí mismo: de sus propias habilidades (físicas, mentales y sociales) y grandezas, lo cual implica la aceptación de errores y la humildad. Tomará consciencia de su cuerpo, de su mente y de su espíritu. A más desarrolle su propia consciencia, estará a la altura de superar sus propios límites y buscar nuevos desafíos.

Constancia, disciplina y compromiso: Kung Fu en china es un concepto que significa “trabajo”, “algo que se obtiene con el tiempo”. Los niños deben entender que el esfuerzo, el compromiso y su capacidad de enfocarse les permitirán lograr sus objetivos. Tendrán que ser responsables y con alta disposición al trabajo. El orden y la disciplina en la práctica lo conducirán a ordenarse internamente. Códigos de conducta y respeto son indispensables a la hora de aprender.

A Nivel Social: El desarrollo de todas las funciones nombradas anteriormente favorecerá en gran medida a que el niño tenga una adecuada conducta social. El contacto humano, el trabajo en grupo, los juegos y los momentos de diálogo sumados a la natural alegría que traen los niños darán como resultado: empatía, compañerismo, adaptación, tolerancia, actitudes solidarias, respeto y reconocimiento del otro, lo cual potencia enormemente las habilidades sociales y puede derivar en grandes amistades.

Se podrán beneficiar de ésta práctica niños de entre 6 y 13 años.

Prof. Hugo L'Abbate, Licenciado en Educación Física (INEF)

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